Portal de Educación de la Junta de Comunidades de Castilla - La Mancha

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Thursday, July 24, 2014
  • Added July 22, 2014
    Aunque es de los últimos fonemas que se consiguen no viene mal que vayan haciendo ejercicios para conseguir la R
      
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  • Corrección de errores de la Resolución de 03/06/2014, de la Viceconsejería de Educación, Universidades e Investigación, por la que se publica la convocatoria de admisión de alumnado para el curso 2014/2015 en ciclos formativos de Grado Medio y Grado Superior en modalidad presencial en centros docentes de Castilla-La Mancha sostenidos con fondos públicos, y se […]
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  • Added July 21, 2014
    Vidrios rotos en el suelo 
    bostezan al mediodía
    de las calles.
    Bolsas sin restos de hielo
    sobrevuelan la autovía
    y los valles.
    Cuellos de botellas muertas
    se exponen al sol ardiente,
    sin pudor.
    Bolsas de papas abiertas
    muestran su vientre caliente
    con ardor.
    Condones fosilizados
    hierven sobre las aceras,
    desmayados.
    Vómitos deshidratados
    se exhiben en las esteras
    de adosados.
    ¿Qué se hizo de muchachos
    que abrían su maletero
    con estruendo?
    ¿Qué fue de aquellos borrachos
    que mostraban el plumero
    sonriendo?
    ¿Dónde están esas muchachas
    que ocultas tras el tomillo,
    en cuclillas,
    con las bragas en las cachas
    se meaban el tobillo?
    ¡Qué chiquillas!
    ¿Y qué fue de las litronas,
    de los ríos de ginebra,
    del chupito,
    de la música del Jonas,
    del baile de la culebra,
    del machito?
    ¿Dónde paran las berreas
    de adolescentes en celo,
    embriagados?
    ¿Dónde están las verborreas
    de los que beben a pelo
    y abrazados?
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  • Added July 20, 2014
    LOS MOZOS QUE AÑOS ATRÁS PARTICIPABAN en los encierros sufrían cornadas. Es decir, las reses los corneaban; y por tanto, eran corneados. Pero en los Sanfermines de los últimos años ya no han sufrido cornadas ni han sido corneados, sino que “recibieron heridas por asta de toro”.
    Lo alargado de la expresión recuerda aquello de “caerán precipitaciones en forma de nieve” (o sea: “nevará”) que se oye en la información meteorológica invernal.
    Y así como las precipitaciones no tienen más remedio que caer, a esas astas no les queda otra solución que pertenecer a un toro, si de los encierros veraniegos hablamos y si nos referimos sólo a las cornamentas visibles. (Las otras cornamentas no suelen causar daños a terceros).
    La expresión “herida por asta de toro”, que tanto circula ahora en los medios informativos, nace del lenguaje técnico, que tiende a la precisión científica y se diferencia tanto del que utilizamos el resto de los mortales. Sin embargo, no parece que aquí la locución “asta de toro” añada algo respecto de la palabra “cuerno”. Por tanto, en este contexto pueden equipararse las expresiones “sufrió una herida por asta de toro” y “sufrió una herida por cuerno”.
    Claro, esta segunda opción suena rara. Y suena rara porque nadie la pronuncia. Y nadie la pronuncia porque en vez de “herida por cuerno” solemos decir “cornada”.
    La misma situación se da con las cogidas de los toreros durante la lidia, reflejadas así en los partes médicos: “Herida incisocontusa por asta de toro en la cara interna del tercio medio del muslo derecho…”. La precisión se percibe enseguida. Pero también la palabrería, porque lo normal es que esta herida del torero haya sido causada por el asta de un toro, más propiamente por el que estaba en el ruedo en ese momento, y no por el asta de la bandera, bastante inofensiva por lo común (siempre que no se mueva de su sitio).
    Las normas de la conversación eficaz que detalló Paul Grice (1913-1988) incluyen la máxima de cantidad: no decir más de lo necesario. El cerebro humano actúa con una lógica aplastante al procesar los mensajes. Usa el contexto para establecer sus juicios de probabilidad (casi siempre certeros) y entiende que cuanto figura en el discurso está ahí por algo; todo lo cual hace innecesarias muchas palabras adicionales que, si se profieren, cambian el significado porque se convierten en significativas. Si oímos que un futbolista tuvo el gol en la bota, nadie imaginará que se habla de su bota de vino, ni exigirá por tanto que, para evitar equívocos, se precise “tuvo el gol en la bota del pie”. Porque si decimos eso, se deduce que podía haberse tratado también de la bota de una mano.
    Si en la tienda pedimos calcetines para los pies, nos podrán preguntar irónicamente si no deseamos también calcetines para la cabeza, pues en ese caso la nuestra parecerá merecerlos. Y si decimos que un mozo fue herido por asta de toro, estamos significando la incongruencia de que podía haberlo alcanzado el asta de cualquier otro cornúpeta, por ejemplo una jirafa.
    La locución “herida por asta de toro” ya se hallaba en los libros de medicina del siglo XVII. Y en la prensa se documenta el 5 de agosto de 1900, cuando el semanario taurino Sol y Sombra reproduce el parte facultativo sobre la cornada sufrida por el diestro Antonio Fuentes en Madrid.
    Está bien que los médicos utilicen entre ellos un lenguaje propio, si eso contribuye a que nos curen. Pero extender su léxico propiciaría que sustituyésemos las palabras por sus definiciones, y que en lugar de “sufrió una puñalada” dijésemos “sufrió una herida por hoja de puñal”; y que en vez de “le dio un puñetazo” escribiéramos “le dio un golpe violento con los nudillos de la mano cerrada”. Y en ese caso debería cambiarse también la famosa metáfora atribuida al torero Manuel García, El Espartero (siglo XIX). Él la pronunció para explicar por qué había escogido un oficio tan arriesgado. Hoy ya se ha convertido en un dicho que usamos para ofrecer consuelo; y su nueva versión periodística sería ésta: “Más heridas por asta de toro da el hambre”.
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  • Added July 19, 2014

    La literatura de Ramón Gómez de la Serna, hablador inagotable y autor prolífico, fue todo un salto en el aire

    Ramón llegó a oficiar una misa bohemia al amparo de una botella de Anís del Mono en la tertulia de los sábados. Hijo de una familia ilustre de Cantabria, deseaba sobre todo despertar admiración en las castañeras.
    EN CIERTA OCASIÓN Josep Pla se encontró con Ramón Gómez de la Serna en la puerta del hotel Palace. Llovía ese día en Madrid y Pla, como es natural, llevaba un paraguas. Después del saludo habitual, Ramón no pudo reprimir una greguería. “Abrir un paraguas, querido amigo, es como disparar contra la lluvia”, dijo, y Josep Pla quedó admirado. Tal vez esa metáfora ingeniosa podía ser la esencia de la literatura. A continuación, sin darle tiempo a reponerse, Ramón exclamó: “El paraguas puesto a secar abierto parece una tortuga de luto”. Pla comenzó a torcer el morro ante semejante ingenio, pero Ramón insistió y antes de llegar a la rotonda del hotel añadió: “La lluvia cree que el paraguas es su máquina de escribir”. Ante la sensación de que Ramón podía seguir con veinte greguerías más sobre el paraguas, Pla se plantó: “Ah, no, eso no es literatura, eso es virtuosismo, no me interesa”, y se dio media vuelta.
    Foto: Archivo Histórico de AlfonsoThis link opens in a popup windowRamón Gómez de la Serna nació en julio de 1888 en Madrid y falleció en enero de 1963 en Buenos Aires.
    De Ramón Gómez de la Serna se decía que todo lo que se le ocurría lo escribía, todo lo que escribía lo publicaba y todo lo que publicaba lo regalaba, porque sus libros apenas se vendían. Era un escritor virtuoso disfrazado de escritor, el chaleco, la pajarita y la pipa en la que a veces plantaba un geranio, el flequillo ondulado en la frente como de niño con mofletes espesos, su cuerpo en forma de barrilete humano de diseño, bajo el traje a rayas. Su figura se multiplicaba en la cabecera de todos los banquetes, en homenajes a sí mismo y a otros; daba conferencias vestido de torero, con gorro de Napoleón, con medio cuerpo a oscuras, disfrazado de medio ser, con una maleta llena de sortilegios, siempre dispuesto a sacar un nuevo conejo literario de su chistera.
    Epatar formaba parte de su trabajo. Ramón presentó su libro El circo subido a un trapecio en el Price de Madrid, oficiaba una misa bohemia al amparo de una botella de Anís del Mono en la tertulia de los sábados en la cripta de Pombo, y su estudio en un torreón de la calle de Velázquez era una abarrotada almoneda llena de bolas de cristal, maniquíes, lápidas de cementerio, estampas y retratos pegados al techo, el espejo cóncavo más grande del mundo en el que se reflejaban distorsionadamente toda clase de cachivaches sacados del Rastro, pisapapeles, máscaras, guantes de goma tocando el piano. En medio de este cúmulo surrealista, Ramón escribía a veces hasta siete artículos diarios, y, aunque estaba al tanto de las últimas vanguardias de París y en el manantial inagotable de sus libros buscaba la literatura por la literatura arrojándose al vacío desde el alero de su propio ingenio, en el fondo era un señorito castizo madrileño, hijo de una familia ilustre de Cantabria, que deseaba sobre todo despertar admiración en las castañeras y en los menestrales de la Ribera de Curtidores, de modo que nunca dejó de bascular entre el último jeribeque modernista de Montparnasse y la lata de Cascorro.
    Sucede que si uno va por la vida disfrazado de escritor y busca la fama a toda costa, su propia figura se convierte en un espejo cóncavo que refleja siempre una imagen distorsionada de la realidad. Cuando Ramón se acercaba a hablar con una castañera, esta señora contestaba a sus preguntas dispuesta a complacer, agradar y no defraudar al escritor famoso. La castañera no expresaba sentimientos, sino solo palabras zalameras. En cambio, si se acercaba Baroja, la castañera veía en aquel tipo de boina, barbilla blanca, abrigo medio raído y botas polvorientas a un cliente desconocido que solo quería comprar castañas, y entonces la mujer le hablaba de sus problemas y respondía a sus preguntas con la verdad de su aperreada vida. De lo que deduce que las castañeras descritas por Gómez de la Serna son falsas y las de Baroja son auténticas. Lo mismo sucede con los personajes y el mundo del Rastro: el de Ramón solo es un juego literario; el de Baroja es un trajín realista de la lucha por la existencia.
    En la época de entreguerras la minoría más elitista se aglutinaba en torno a la Residencia de Estudiantes. Allí estaban todos los que debían estar, pero no Gómez de la Serna. El famoso escenógrafo Santiago Ontañón se movía en aquel ambiente. Un día se le acercó Ramón y le dijo: “Me gustaría pertenecer a vuestro grupo. Dile a Lorca que quiero ser su amigo”. Santiago Ontañón trasladó esta cuita a Lorca, quien contestó simplemente: “Ese no”. Llegar a la amistad con Federico era muy difícil, porque la Residencia funcionaba como una sociedad secreta con un aire muy selectivo. Alguien tenía que darte el espaldarazo; de lo contrario, no entrabas. Me dijo un día Santiago Ontañón: “Por ejemplo, Lorca no quiso conocer nunca a Jardiel Poncela, con el que yo me veía todos los días desde las dos de la madrugada hasta las siete de la mañana. Se lo quise presentar varias veces, pero Federico decía: ‘No, no; ese es un autor festivo’. Es como Taboada o Pérez Zúñiga”. Federico era un juglar, capaz de pasarse meses sin parar de hablar; pero no podía soportar el segundo plano; por ejemplo, estaba en la peña de la Granja de El Henar o en el café Lyon y siempre se oía su voz entre risotadas. Todo el mundo pendiente de lo que él decía. Pero si de repente, otro cualquiera, López Rubio, Carlos Arniches, empezaba a contar algo que se llevaba la atención del auditorio, entonces Lorca decía: bueno, tengo que ir a no sé dónde. Y se marchaba. A la media hora volvía con tema nuevo y recuperaba la primera posición en la tertulia. En casa del diplomático chileno Carlos Morla cenábamos todas las noches, sobre todo en invierno. En una ocasión me dijo Lorca: “Viene mañana Ramón Gómez de la Serna. No le vamos a dejar hablar. Cuando yo flojee, entras tú con lo que sea”. Y, efectivamente, no pudo abrir la boca el pobre hombre, fíjate, el sumo pontífice de Pombo. Pero al salir, ya en la calle, a Federico le dio pena. “Pobrecito, vamos a dejar que se suelte”. “Y en la esquina de Velázquez con Alcalá le dimos cuerda. Y Ramón cogió carrerilla y nos tuvo tres horas de pie largando por la lengua a borbotones. Entonces las únicas diversiones consistían en hablar y en comer”.
    Es lógico que Lorca y Gómez de la Serna fueran excluyentes. Ambos eran predicadores de sí mismos y cada uno celebraba sus misterios gloriosos o sus oficios de tinieblas desde su propio altar. Ramón escribió más de cien libros en todas las editoriales posibles, miles de artículos a borbotones en todos los periódicos de la época, sin un momento de sosiego para la reflexión. Apenas cobraba. A un director que no lo pagaba le dijo: “Para no pagarme tengo más importantes publicaciones”. Mordía más de lo que podía masticar, pero en medio de su diseño de escritor-atracción circense dejó una obra maestra, Automoribundia, sin el brillo del vanguardismo. Ramón apartó a un lado su propio espejo cóncavo y decidió desangrarse contando cómo vivir es una forma de ir muriendo al dejar atrás todos los sueños y contar las cosas como son. Era lógico que su autobiografía descabalgada de todo afán de epatar comenzara diciendo la verdad. Nací el día 3 de julio de 1888, en Madrid, a las siete y veinte minutos de la tarde, en la calle de las Rejas, número 5, piso segundo. En otros conatos de autobiografía he mentido, pero ahora no voy a comenzar mintiendo porque no quiero que se dude algún día de todo lo que he dicho. Quede desmentido que nací en 1891 resultando equivocados todos los horóscopos que me han hecho”. También es verdad que murió en Buenos Aires el 12 de enero de 1963. El resto es literatura pura, saltos en el aire, reflejos de cada esquirla del propio espejo roto.
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  • Added July 19, 2014
    Buenos días, ha salido publicada la resolución provisional de materiales curriculares para 3º y 5º de E.P., a continuación os dejo el enlace para que lo consultéis. También podéis hacerlo a través de la plataforma "Papas" con vuestro usuario y contraseña. El plazo para reclamar es del 19 al 28 de julio, ambos inclusive. El enlace es : MATERIALES CURRICULARES 3º Y 5º Para cualquier duda, podéis
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  • Added July 19, 2014
    Repasamos el relieve de Europa. Pulsad sobre el tema 15.
    No olvidéis el código 120302.
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  • Added July 18, 2014
    Este año no he querido despedirme de todos vosotros hasta septiembre con el típico cartelito de CERRADO POR VACACIONES y la musiquilla de Fórmula V porque la Administración le ha cogido el gustito al mes de julio para publicar en … Sigue leyendo This link opens in a popup window
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