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Saturday, November 17, 2018

Blog

De revolutionibus ... HISTORIA

Añadido el 11 de junio de 2012
Blog concebido como apoyo a las clases presenciales de Historia en educación secundaria. Incorpora distintos recursos como enlaces, vídeos, esquemas, presentaciones propias, etc.
Autor:José Juan Clemente Sánchez
Centro:IES Padre Juan de Mariana
Localidad:Talavera de la Reina

Entry list

  • Un episodio muy similar al de la derrota de la Armada Invencible de Felipe II en 1588 pero prácticamente desconocido, fue el de la GUERRA DE LA OREJA DE JENKINS en 1741 (según la historiografía inglesa). En este caso cambian las tornas y una flota inglesa más numerosa incluso que la Invencible fue derrotada por un puñado de  irreductibles españoles.

    La imposibilidad de seguir con el contrabando organizado, ante la persecución desatada contra el mismo por los guardacostas y corsarios españoles, decidió a Londres por la opción de la guerra. El capitán pirata inglés Robert Jenkins, fue apresado en 1731 por el capitán español Julio León Fandiño. Según el testimonio de Jenkins, que compareció en la Cámara de los Comunes en 1738, Fandiño apresó su nave, lo sometió a terribles martirios y le cortó una oreja al tiempo que le decía: «Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve».
    Conmocionado, el Parlamento estimó que aquello era la gota que colmaba el vaso de la paciencia inglesa, pues se sumaba a otros muchos factores, como la negativa española a pagar 95.000 libras por los mercantes que habían capturado a su graciosa majestad y a la falta de colaboración española al no escoltar al navío de permiso. Los españoles interpretaron esta guerra como una forma de eludir el pago de los derechos que la South Sea Company debía a la Corona española por el asiento de esclavos y el deseo de prolongar los privilegios obtenidos en el Tratado de Utrecht.
    Las dos naciones hicieron preparativos militares: ofensivos, los ingleses, y defensivos los españoles. Los primeros consistían en cortar las comunicaciones marítimas de la península con sus colonias, destruir el potencial defensivo español que protegía el comercio del Caribe y, finalmente ocupar la zona del istmo para establecer un dominio inglés que permitiera el comercio libre interoceánico. Lo primero se intentó colocando una flota de guerra frente a las costas gallegas, que fracasó en su objetivo. Lo segundo se confió al almirante Vernon, quien debía destruir las fortificaciones de Portobelo, Cartagena y el río Chagres. Lo tercero se llevaría a cabo posteriormente mediante una operación combinada: el almirante Anson (que partía de inmediato con una flotilla hacia el cabo de Hornos para remontar luego Sudamérica) atacaría la costa pacífica panameña, mientras que Vernon lo haría simultáneamente a la costa atlántica. Tras destruir la resistencia española en Panamá se ocuparía la zona.
    Los planes defensivos españoles consistieron en crear un virreinato en el norte de Sudamérica y organizar tres Comandancias Generales en Caracas, Cartagena y Panamá para salvaguardar el Caribe. La de Caracas comprendería las Gobernaciones de Venezuela, Maracaibo, Cumaná y río Orinoco (Guayana), Trinidad y Margarita. La de Cartagena, los territorios de su gobernación, de la de Santa Marta y de Riohacha. La de Panamá comprendería los de Panamá, Portobelo, Darién, Veraguas y Guayaquil.
    Estatua de Blas de Lezo en la plaza de Colón (Madrid, 2014)

    Los acontecimientos se precipitaron en agosto de 1739. La flota de Vernon se preparó para el ataque y la de Anson partió para el Pacífico el día 10. El 20 la Corona española mandó crear el virreinato de Santa Fe. En noviembre, Inglaterra declaró oficialmente la guerra a España, y Vernon atacó, tomó y destruyó Portobelo. La llave de las flotas dejó de existir y los buques españoles que habían subido hasta Panamá para realizar el comercio habitual retrocedieron hasta Guayaquil y tuvieron que intercambiar las mercancias con Cartagena a través de la ruta Quito-Pasto-Santa Fe-río Magdalena.
    En 1740, Vernon volvió a Panamá y penetró por el río Chagres para destruir el fuerte de San Lorenzo. Luego se hizo un tanteo de fuerzas contra Cartagena que demostró la fortaleza de la plaza (ya estaba integrado el virreinato y su primer virrey, don Sebastián Eslava, estaba al frente de la ciudad). 
    Al fin, en 1741 Vernon atacó Cartagena con un dispositivo militar espectacular y sin precedentes. La fuerza expedicionaria inglesa estaba compuesta por 51 buques de guerra y 135 barcos para el transportes de tropas y suministros, con más de 2.000 cañones. A bordo trasladaba un ejército de invasión de 30.000 hombres.
    Las fuerzas españolas eran claramente inferiores: una guarnicióncompuesta por unos 3.500 hombres y 6 navíos de línea, bajo el mando del marino español don Blas de Lezo, gracias a cuyas cualidades Cartagena resistió y los ingleses tuvieron que retirarse al cabo de dos meses, totalmente derrotados con casi 18.000 muertos. Esto significó el fracaso total del ambicioso plan inglés para desmantelar las fortificaciones españolas en el Caribe.
     Fuete: http://filostamp.wordpress.com/category/forjadores-de-america/

    En 1742 se lanzó la operación final. Vernon tomó fácilmente Portobelo el 25 de abril y trató de atravesar el istmo con dirección a Panamá, pero encontró mucha resistencia española. Supo además que Anson no había conseguido llegar a la costa pacífica panameña puesto que había quedado desarbolado al pasar el cabo de Hornos y perdió luego tres meses en reparar las dos únicas naves que le quedaron en las islas de Juan Fernández. Además los españoles enviaron contra él fuerzas desde Cartagena y Lima, por lo que Vernon desistió de la empresa y se reembarcó para Jamaica el 11 de Junio. La guerra no tuvo otras consecuencias que la destrucción de Portobelo, pero eso bastó para desarticular el anticuado sistema de flotas.
    El virreinato de Nueva Granada, organizado en 1740 por Sebastián de Eslava, integraba en su frente atlántico las costas desde Chiriquí hasta la Guayana, mientras que en el Pacífico iba desde el golfo Dulce hasta Guayaquil. Se respetaron las Audiencias existentes (Santa Fe, Quito y Panamá) y finalmente se formaron las tres Comandancias Generales. La Real Hacienda se centralizó en Bogotá, como anteriormente, pero a Caracas se le permitió hacer remisiones directas a España, si bien enviando duplicados de las cuentas al Tribunal de Santa Fe.  
    A pesar de que la actividad bélica concluyó en 1742, los ingleses no desistieron de su proyecto de dominar la zona del istmo de Panamá para realizar su contrabando. Protegieron a sus comerciantes ilegales y establecieron una plaza fuerte en la ciudad española de Natá, sobornando a los funcionarios locales. Así consiguieron traficar entre los dos océanos. Nació una verdadera mafia de contrabandistas, con almacenes, embarcaciones y más de 500 empleados y numerosos esclavos. En 1745 habían logrado establecer una verdadera "república independiente" mediante la compra y soborno de funcionarios y el terror sobre la población. Para proteger su inversión, los ingleses enviaron una expedición militar desde Jamaica al mando del capitán Samuel Graws, que incluso levantó un fuerte inglés en territorio español, lo que llevó a que los mafiosos de Natá izaran la bandera inglesa y se pusieran bajo la protección de "su graciosa majestad".
    Entonces, el comandante general de Panamá entendió que las cosas habían llegado demasiado lejos y decidió actuar. Organizó fuerzas en distintos lugares y las hizo converger hacia Natá, encerrando a los contrabandistas en una auténtica bolsa que lograron romper para escapar. Peró destruyó su flotilla y sus almacenes y finalmente fue capturando, uno por uno, a los cabecillas, que fueron ajusticiados a continuación. 
    Bibliografía:
    Navarro, L. (coord.) (1991). Historia de las Américas. Tomo III. Madrid: Editorial Alhambra Longman.
    Para saber más:

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  • El Gran Memorial del conde duque de Olivares de 1625
    «Tenga V. M. por el negocio más importante de su Monarquía, el hacerse Rey de España; quiero decir, Señor, que no se contente V. M. con ser Rey de Portugal, de Aragón, de Valencia, Conde de Barcelona, sino que trabaje y piense con consejo mudado y secreto, por reducir estos reinos de que se compone España, al estilo y leyes de Castilla sin ninguna diferencia, en todo aquello que mira a dividir los límites, el poder celebrar cortes de Castilla, Aragón y Portugal en la parte que quisiere, a poder introducir V.M. acá y allá ministros de las naciones promiscuamente, (...) consellers, jurados, diputaciones y consejos (...) que si V.M. lo alcanza será el Príncipe más poderoso del mundo.
    Conociendo que la división presente de leyes y fueros enflaquece su poder y le estorba conseguir fin tan justo y glorioso, y tan al servicio de nuestro señor, extender la Religión Cristiana, y conociendo que los fueros y prerrogativas particulares que no tocan en el punto de la justicia (que ésa en todas partes es una y se ha de guardar) reciben alteración por la diversidad de los tiempos y por mayores conveniencias se alteran cada día y los mismos naturales lo pueden hacer en sus cortes, (…) se procure el remedio por los caminos que se pueda, honestando los pretextos por excusar el escándalo, aunque en negocio tan grande se pudiera atropellar por este inconveniente, asegurando el principal. (…).
    Tres son, Señor, los caminos que a V. M. le pueden ofrecer la ocasión (…)
    El primero, Señor, y el más dificultoso de conseguir pero el mejor pudiendo ser, sería que V. M. favoreciese los de aquellos reinos, introduciéndolos en Castilla, casándolos en ella, y los de acá, allá y con beneficios y blandura, los viniese a facilitar de tal modo, que viéndose casi naturalizados acá con esta mezcla, por la admisión a los oficios y dignidades de Castilla, se olvidasen los corazones de manera de aquellos privilegios que, por entrar a gozar de los de este reino igualmente, se pudiese disponer con negociación esta unión tan conveniente y necesaria.
    El segundo sería, si hallándose V. M., con alguna gruesa armada y gente desocupada, introdujese el tratar de estas materias por vía de negociación, dándose la mano aquel poder con la inteligencia y procurando que, obrando mucho la fuerza, se desconozca lo más que se pudiere, disponiendo como sucedido acaso, lo que tocare a las armas y al poder.
    El tercer camino, aunque no con medio tan justificado, pero el más eficaz, sería hallándose V. M. con esta fuerza que dije, ir en persona como a visitar aquel reino donde se hubiere de hacer el efecto, y hacer que se ocasione algún tumulto popular grande y con este pretexto meter la gente, y en ocasión de sosiego general y prevención de adelante, como por nueva conquista asentar y disponer las leyes en conformidad con las de Castilla, y desta misma manera irlo ejecutando con los otros reinos.(…)»
    25 de diciembre de 1624

    Tomado de DÍAZ PLAJA, F.: La Historia de España en sus documentos: El siglo XVII. Madrid, 1.957, pp. 119-121
    Preguntas:
    1. Resuma el texto e indique sus ideas principales.
    2. Gobierno y administración bajo los Austrias. Los validos en el s. XVII. El conde-duque de Olivares y la guerra de los Treinta Años. La crisis de 1640.
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  • El comentario de fuentes históricas como textos, mapas, documentos iconográficos, tablas y gráficas nos permite obtener valiosas informaciones sobre el pasado.
    Para comentar una gráfica o tabla estadística hay que seguir tres pasos fundamentales, similares a los otros tipos de comentarios que ya hemos visto.
    1. CLASIFICACIÓN ( muy breve).
    a) Tipo de gráfico: lineal, barras, circular, cuadro o tabla estadística, eje de coordenadas, pirámide de población, curva estadística, etc.
    b)  Marco temporal (cuándo) y geográfico (dónde).
    c) Origen de los datos (persona o institución)
    d) Naturaleza (fuente secundaria) y carácter: político, económico, social, bélico, demográfico, cultural, etc. 
    2. ANÁLISIS (explicar lo que vemos brevemente).
    Descripción de los datos: título, variables incluidas, escala, unidades de medida empleadas
    Consiste en explicar la información que aparece en la tabla o gráfico. Observación de los datos para establecer relaciones, la evolución de los mismos, la tendencia, etc. Si aparecen varias series de datos hay que explicar la relación entre ellos y ponerla en correspondencia con los hechos históricos que explican su evolución.
    3. COMENTARIO (demostrar con amplitud lo que sabemos directamente relacionado con el gráfico).
    Es la explicación del contexto en el que se producen los datos reflejados para a continuación explicar el porqué de éstos. 
    El comentario consiste en la puesta en relación de los datos mostrados con los conocimientos que se tienen de la época o momento histórico, con el objetivo último de explicarlos.
    4. CONCLUSIÓN (opcional, muy breve).
    Indicar la utilidad de los datos y del propio gráfico o tabla; la validez de la fuente y la importancia para el conocimiento histórico.
    ENLACES RELACIONADOS:
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  • Aquí tenéis una fuente histórica para practicar el comentario de gráficas siguiendo el guion que aparece en este blog.
    1. CLASIFICACIÓN.
    Este histograma de frecuencias (fuente secundaria) tiene un carácter económico, puesto que refleja la evolución de los precios y de las importaciones de metales preciosos en Castilla durante el s. XVI.
    2. ANÁLISIS.
    En el eje horizontal se muestran las décadas del siglo, mientras que en los verticales aparecen tanto el índice de precios en porcentaje mediante una línea (izquierda) como la cantidad de metales preciosos en pesos mediante barras (derecha). Ambos valores aparecen claramente relacionados mostrando un línea continuamente ascendente a lo largo del siglo.
    3. COMENTARIO.
    El comentario del gráfico puede dividirse en dos periodos claramente diferenciados. El primero (1500-1550) corresponde al reinado de Carlos I que coincide con la conquista de los imperios Azteca e Inca, de los que se obtienen metales mediante el botín y el saqueo. Es un periodo de crecimiento económico en el que Sevilla se enriqueció con el comercio de las Indias y los puertos del norte con la exportación de la lana a Europa. Todas las regiones aumentaron su riqueza salvo Cataluña en crisis desde la Baja Edad Media.
    El segundo (1550-1600) coincide con el reinado de Felipe II, durante el cual se descubren y explotan mediante el sistema de mitas, las minas de Zacatecas (México) y Potosí (Perú), con lo que aumenta considerablemente la llegada de flotas cargadas de plata a Sevilla, organizadas por la Casa de Contratación. Ahora se evidencian los primeros síntomas de crisis por el coste de las continuas guerras, el endeudamiento de la Corona que se declaró en Bancarrota en varias ocasiones, el escaso desarrollo de la agricultura y de la industria, y por el ambiente de lujo y ocio de los más ricos.
    La teoría económica dominante en la época es el mercantilismo (prima la acumulación de metales preciosos y la intervención estatal) que llevó a la explotación masiva de las minas americanas. La consecuencia de ese aumento constante de las importaciones de plata (Quinto Real) es una inflación también constante, llamada "Revolución de los precios", que arruinó a gran parte de la población, incluyendo a los artesanos y puso el comercio de Castilla en manos de extranjeros para poder abastecer el creciente mercado de las Indias.
    4. CONCLUSIÓN.
    La llegada masiva de metales preciosos a Castilla y su empleo para costear guerras y bienes suntuarios en vez de propiciar el desarrollo económico, tuvo un efecto devastador en la economía castellana cuyos productos no podían competir por precio con los de otros países, por lo que el reino se volvió dependiente económicamente.
    ENLACES RELACIONADOS:
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  • LA SUBLEVACIÓN Y SECESIÓN DE CATALUÑA EN 1640.
    Para el gobierno de Felipe IV, Cataluña fue en principio un problema fiscal, pero desde 1626 se convirtió también en un problema político. La negativa a contribuir a la Unión de Armas (1625) instaurada por el conde-duque de Olivares persistió pese a todos los esfuerzos realizados por el rey y su valido, obstaculizados incluso por los miembros de la ya por entonces corrupta Diputació. En mayo de 1635, con el estallido de la guerra franco-española (en el marco de la Guerra de los Treinta Años), pasó a ser uno de los problemas internacionales de España. Las necesidades fiscales no se cubrían con los ingresos, por lo que se redoblaron los esfuerzos para aumentar las contribuciones de los distintos reinos que integraban la Monarquía Hispánica. Pero en 1640 no llegaron las remesas de las Indias, lo que desajustó completamente los presupuestos, provocando la acuciante necesidad de conseguir ingresos fuera de Castilla, concretamente en Cataluña.
    La negativa catalana a proporcionar tropas llevo a Olivares a abrir un nuevo frente contra Francia desde Cataluña, que así se vio obligada a contribuir en su propia defensa. Pero la presencia y el mantenimiento de tropas castellanas llevó a los catalanes a la insurrección. En 1640 estalló una rebelión abierta, violenta, implacable y provocada por agitadores. En Mayo, los campesinos entraron en Barcelona y en Junio (día del Corpus de Sangre) se les unieron los segadors, que se hicieron con el control de la ciudad, persiguiendo a los jueces reales como animales y asesinando al virrey Santa Coloma cuando intentaba escapar.
    La rebelión pronto escapó al control de los dirigentes catalanes que la instigaron. Pronto los rebeldes atacaron a los ciudadanos ricos y a sus propiedades, los agitadores y los individuos fuera de la ley rechazaron el liderazgo de Barcelona y su oligarquía. Por ello buscaron la protección de los enemigos del monarca y se dirigieron a Francia, con la que ya habían establecido contactos miembros de la Diputació antes de que estallara el conflicto. Ante los preparativos de un ejército contra el que no consiguieron levantar uno propio, la Diputació envió una petición formal a París (24/09/1640) para conseguir la protección y ayuda militar de Francia. El acuerdo firmado permitía a los barcos franceses utilizar los puertos catalanes y el envío de 3000 soldados franceses que serían mantenidos por Cataluña. Finalmente, en enero de 1641, el principado se situó bajo la jurisdicción del monarca de Francia a cambio de su protección. De esta forma, las fuerzas catalano-francesas defendieron con éxito Barcelona ante el ejército castellano.
    Mientras España sufría un desmembramiento temporal como consecuencia de la rebelión de Cataluña, los catalanes sufrían males aún mayores. Se vieron obligados a soportar enormes gastos de defensa, la inflación monetaria, el estancamiento económico, la peste, el hambre y, finalmente, la pérdida de un fértil territorio. Recayeron sobre ellos las cargas del poder sin que obtuvieran al mismo tiempo ninguno de sus frutos. Esta situación era peor que la que habían soportado anteriormente.
    Francia nombró a un virrey francés y llenó la administración de elementos fieles a Francia. Explotó a Cataluña, tanto económica como militarmente. Debían mantener al ejército francés instalado en su territorio, al tiempo que los comerciante franceses saturaron su mercado de cereales y productos manufacturados. Pero el golpe definitivo para Cataluña fue la gran peste de 1650-1654 que provocó una gran mortandad (36.000 víctimas en Barcelona).
    Sustituir el dominio de Felipe IV de España por el de Luis XIII de Francia no resolvió ninguno de los problemas de Cataluña. Todas las quejas que expresaban antes los catalanes contra Castilla las manifestaban ahora en contra de Francia, aunque en mayor grado y con una mayor incomprensión por parte del gobierno absolutista de París. Por ello, las divisiones internas se manifestaron entre los partidarios de España y de Francia, lo que ofreció la oportunidad a Felipe IV de realizar un esfuerzo supremo para recuperar el principado. El ejército al mando del bastardo don Juan José de Austria forzó la rendición de Barcelona el 13 de octubre de 1652, que reconoció la soberanía de Felipe IV a cambio de la amnistía general y de la promesa del monarca de conservar las constituciones catalanas.
    En la Paz de los Pirineos (1659), España y Cataluña perdieron el Rosellón y el Conflent ante Francia. Pero España había recuperado la lealtad de Cataluña y los catalanes podían jactarse de haber preservado sus constituciones y privilegios. La clase dirigente catalana había aprendido varias lecciones. Para conservar su estatus y sus propiedades y para garantizar la ley y el orden necesitaban contar con un gobierno soberano, pues su país no poseía los recursos necesarios para la independencia y no deseaba ser un satélite de Francia. Era de España de la que podía obtener las mejores condiciones.
    Pero antes de descubrir eso habían provocado el derramamiento de sangre y las privaciones de su pueblo y habían causado una profunda herida al resto de España. Se hace difícil definir con precisión la importancia de la rebelión catalana en la crisis que afectó a España a mediados del siglo XVII. Se hizo necesario dirigir las reservas de dinero y de recursos humanos hacia una desastrosa y costosa guerra civil que precipitó el hundimiento de España, y ofreció la coyuntura favorable para la aparición de nuevas potencias en Europa.
    Lynch, John. (2000). Los Austrias (1516-1700). Barcelona: Crítica.
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  • Aquí tenéis otro mapa histórico para practicar el comentario. Aunque existen siempre varias posibilidades que pueden ser correctas, es importante realizar el comentario siguiendo todos los pasos y haciendo referencias al mapa.

    EVOLUCIÓN DE LA RECONQUISTA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
     ENTRE LOS SIGLOS XII Y XIII
    1. CLASIFICACIÓN.
    El mapa ya tiene título y es apropiado por lo que no es necesario buscar otro.
    Estamos ante un mapa histórico de carácter político y bélico (justificar).
    El espacio geográfico delimitado corresponde a la Península Ibérica y las islas Baleares.
    La cronología abarca desde el final del s. XI hasta mediados del s. XIII.
    2. ANÁLISIS.
    Los colores verde, naranja y morado oscuros representan respectivamente los reinos de Castilla y León, Corona de Aragón y Portugal en 1150. Esos mismoscolores en tonos más claros reflejan los territorios reconquistados por los mismos reinos en 1270. El reino de Navarra (en amarillo) ha quedado bloqueado entre Castilla y Aragón, por lo que finaliza su expansión. El reino de Granada (en rosa), vasallo y tributario de Castilla, constituirá el último reducto musulmán.
    Elsímbolo de las espadas cruzadas indica las victorias cristianas (en negro) y musulmanas (en rojo).
    3. COMENTARIO.
    Tras la invasión musulmana (711) se configuran varios núcleos de resistencia en el norte peninsular que no pasarán a la ofensiva hasta la disgregación del Califato de Córdoba (1031) en los débiles reinos de Taifas.
    Los hechos reflejados en el mapa destacan cómo Alfonso VI de Castilla les asesta un duro golpe con la reconquista de Toledo (1085) por lo que pedirán ayuda al norteafricano imperio almorávide que frenará temporalmente el avance cristiano en las batallas de Sagrajas (1086) y Uclés (1108). 
    Por su parte, Alfonso I de Aragón domina el valle medio del Ebro (Zaragoza, 1118). 
    El poder almorávide se descompone, surgiendo brevemente nuevos reinos de taifas absorbidos por el apogeo de los almohades que unifican de nuevo Al-Ándalus frenando el avance de los reinos cristianos hacia el sur con su contundente victoria sobre Castilla en Alarcos (1195).
    Ante el peligro, y con el referente de las cruzadas se crean órdenes militares (Santiago, Calatrava y Alcántara), se establecen pactos para el reparto de los territorios musulmanes entre Castilla y Aragón (Tudillén, Cazola) y se prepara un gran coalición cristiana que vencerá definitivamente a los almohades en las Navas de Tolosa (1212). 
    La consecuencia directa puede observarse en el mapa, la reconquista de un extenso territorio (casi la mitad de la península) en pocos años (1212-1265), que ante la falta de la población necesaria, será repoblado en su mayor parte por las órdenes militares configurando latifundios ganaderos al frente de caballeros (comendadores).
    Mientras Fernando III de Castilla y León se hace con Badajoz, Sevilla, Córdoba y Murcia, Jaime I de Aragón hará lo propio con Mallorca y Valencia. Por su parte, Portugal avanzará hasta el Atlántico, fijando su frontera con Castilla en el curso del Guadiana, mientras que el reino nazarí Granada resistirá hasta 1492 como vasallo de Castilla.
    4. CONCLUSIÓN.
    El mapa muestra la importancia de un periodo crítico para la configuración de los distintos reinos peninsulares que posteriormente darán lugar a la formación de España, además de la estructura de la propiedad de la tierra, que conformará extensos latifundios en las tierras reconquistadas que pasarán a ser propiedad de la nobleza, la iglesia y posteriormente de la burguesía.

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