Asegura que el reagrupamiento de alumnos de escuelas unitarias de pequeñas localidades en centros mayores es una fórmula que garantizará "una educación de calidad". Constata que los índices de fracaso y abandono escolar en el medio rural son mayores que la media. Afirma que los padres de estos niños "podrán elegir el centro más cercano y tendrán el mejor transporte gratuito para los traslados"


Fecha de publicación:16/05/2012

Marcial Marín en las I Jornadas de colaboración público-privada  


El consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Marcial Marín, ha asegurado hoy que el Gobierno regional "va a cambiar un modelo de aulas rurales objetivamente fracasado y objetivamente malo, por un modelo educativo de éxito". Según Marín, "no sólo no vamos a acabar con las escuelas rurales, sino que las vamos a potenciar y mejorar el modelo, agrupando en ellas a los alumnos procedentes de aulas unitarias con menos de diez alumnos".


El consejero ha hecho estas consideraciones antes de participar en las I Jornadas sobre la colaboración público-privada en la Educación que ha organizado la revista "Magisterio", en la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura de Madrid.


Según el consejero, las actuales escuelas unitarias en el mundo rural, que agrupan a menos de diez alumnos, es un modelo "que se ha demostrado ineficaz y fracasado". Tal y como ha explicado Marín, "se trata de dar a los alumnos una solución educativa y potenciar la escuela rural, agrupando a los alumnos de los unitarios en un centro mayor y más preparado".


Según ha revelado el consejero, el modelo de aulas unitarias rurales registra un "mayor índice de fracaso y abandono escolar" respecto a otros modelos educativos, siendo así que, "un alto porcentaje de niños formados en la escuela unitaria repiten curso cuando inician estudios superiores".


Convivencia de niños de hasta nueve niveles distintos


Además, el consejero ha explicado que en estas aulas unitarias están conviviendo niños de hasta nueve niveles distintos, que van desde los 3 a los 12 años, lo que, en su opinión, "no parece muy favorable para una buena educación".


"En estos centros no hay continuidad en el proyecto educativo, porque los profesores suelen cambian anualmente. Además, los padres, que ya han comprobado que es mejor la reagrupación de alumnos procedentes de aulas unitarias en centros rurales mayores, rechazan que sus hijos vuelvan a la escuela unitaria una vez que han comprobado los beneficios y ventajas de una escuela rural en la que se educan con niños de su edad, de su mismo curso y se interrelacionan mejor entre ellos", ha añadido.


Asimismo, Marín ha destacado que "ni el PSOE creía en este modelo, objetivamente fracasado", dado que, tal y como ha revelado el consejero, el anterior Ejecutivo socialista ya procedió en su día a cerrar al menos 17 centros unitarios en varios puntos de la región.


"Las decisiones que se adopten serán siempre en beneficio de los alumnos y buscando el consenso de la comunidad educativa: padres y municipios afectados. Se conseguirá así una población rural mejor formada y con igualdad de oportunidades para poder competir. Los padres podrán elegir centro más cercano, y dispondrán de transporte escolar gratuito para que se traslade a sus hijos ", ha asegurado.

2 Marcial Marín en las I Jornadas de colaboración público-privada


Colaboración público-privada


Por otro lado, en el transcurso de las Jornadas sobre la colaboración público-privada, Marín ha defendido la participación de la empresa privada en la gestión de la educación, la cultura y el deporte como una "fórmula de éxito". "Lo público y lo privado no son contrarios, sino complementarios. Sólo un pensamiento dogmático y sectario puede estar en contra de su colaboración", ha afirmado.


En este sentido, Marín ha puesto como ejemplo varias iniciativas de su Consejería en las que se ha demostrado que empresa pública y privada han demostrado su eficacia, como el programa FP-empresas puesto en marcha por el sector, los acuerdos logrados con transportistas y libreros gracias a la ayuda privada, la nueva gestión de los parques arqueológicos o las becas CLAMO para el deporte.