La formación de los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI es el pilar básico sobre el que asentar un modelo de crecimiento económico basado en el conocimiento que facilite el desarrollo personal y profesional de todas las personas. Esta convicción, subrayada en las declaraciones y en los documentos programáticos de la Unión Europea, es clave para la creación de un desarrollo sostenible y una mayor cohesión social de la sociedad castellano-manchega. Aspiramos, en consecuencia, a una sociedad de ciudadanos y ciudadanas más y mejor formados, y a que esa formación se extienda a lo largo de toda su vida. Desde esa perspectiva, el abandono escolar sin la obtención de una titulación en educación secundaria superior (Formación profesional de grado medio o Bachillerato) constituye un freno para una sociedad que concibe la formación como un elemento clave tanto para el crecimiento individual como colectivo.