Los Programas de Diversificación Curricular forman parte del conjunto de medidas extraordinarias que componen el Plan de Atención a la Diversidad del sistema educativo en Castilla-La Mancha. Están dirigidos al alumnado del segundo ciclo de educación secundaria obligatoria con dieciséis o más años que corre el riesgo de no obtener titulación al finalizar la educación secundaria obligatoria.

La evaluación de los Programas de Diversificación Curricular, tiene como finalidad, conocer y valorar la contribución de los mismos a la consecución de los objetivos de la educación secundaria obligatoria, así como su implantación real en nuestra comunidad, antes de proceder a publicar la normativa propia.

Son objetivos del mismo:

1. Evaluar el contexto donde se desarrolla el programa.

2. Evaluar los programas de Diversificación en relación al alumnado, profesorado y currículo.

3. Valorar los procesos de coordinación, asesoramiento, seguimiento y evaluación del programa.

4. Valorar la incidencia del Programa.

El programa de evaluación se ha realizado en el 100% de los centros públicos de educación secundaria obligatoria cuyo titular es la Consejería de Educación y Cultura; habiéndose procedido a la redacción de informes provinciales y un informe regional.

Con carácter general se obtuvieron las siguientes conclusiones:

· El porcentaje de alumnos que se incorporan a los programas de diversificación curricular es muy limitado, especialmente en tercero (el 5,7% ), sobre todo si se tiene en cuenta el carácter de filtro selectivo que tiene este curso con respecto a cuarto (749 grupos y 19.490 alumnos en tercero frente a 585 grupos y 14.891 alumnos en cuarto - un 10,13% de alumnos escolarizados-). A pesar de esta tendencia, el número de alumnos participantes en los Programas ha crecido progresivamente en los últimos cursos escolares, siendo alto el porcentaje de alumnos que inicia el programa y lo mantiene.

· La decisión de incorporar al alumnado se toma habitualmente cuando se han agotado las medidas generales de atención a la diversidad, especialmente la repetición. Esta decisión se toma preferentemente en cuarto (73%), aunque también existe un grupo limitado de alumnos que accede de manera directa desde el primer ciclo (11%).

· La existencia de una ratio reducida, 7,9% en tercero y 9,6% en cuarto, crea una situación de enseñanza-aprendizaje muy favorable y justifica la existencia de un % de titulados superior al obtenido en los grupos normalizados. En este porcentaje pueden existir otras variables como la adaptación de las estrategias metodológicas (92%), los materiales curriculares (92%), los criterios de evaluación (el 88%), los procedimientos de evaluación (83%), los de seguimiento y control (82%), los objetivos (el 64%), los criterios de calificación (67%) y los de titulación (49%). Las expectativas del profesorado sobre la obtención de titulación se ajustan al % de éxitos (en torno al 82% del alumnado matriculado).

· Los porcentajes de titulación del alumnado de los programas de diversificación supera al de los grupos normalizados. Dichos porcentajes son superiores en el alumnado que se incorpora al programa en cuarto que los que vienen de tercero ( programa de dos años). Esto puede estar asociado a un mejor nivel de competencia.

· Los porcentajes de éxito en los resultados intermedios no varían significativamente con respecto a los grupos normalizados pero confirman la tendencia en la obtención de mejores resultados.


· Un porcentaje relevante de alumnos continúan estudios, lo que supone junto a la titulación uno de los aspectos de mayor éxito del Programa. Las vías habituales son los ciclos formativos y el bachillerato, aunque las expectativas van dirigidas a los primeros. Los centros valoran como bastante el consejo orientador.

· La división de los programas en función del número de años, en la práctica es irrelevante y habría que hablar directamente de programas de tercero y de cuarto.

· El peso de los programas lo lleva el profesorado del Departamento de Orientación con un limitada implicación del propio orientador en la docencia de los grupos.

· La organización de los grupos se realiza de forma mayoritaria integrándolos en un solo grupo normalizado. Esta medida no es cuestionada en ninguna de las observaciones y es valorada como bastante, teniendo dos efectos secundarios negativos: contribuye a cohesionar en exceso el grupo, limitando las situaciones de normalización y crea una situación de ¿privilegio¿ en el grupo de partida en todas aquellas áreas relacionadas con el ámbito al reducir de forma significativa la ratio.

· La ubicación en un solo grupo y la permanencia en grupo específico de un 59% del tiempo como media, limita necesariamente las opciones de integración. Esta situación no es vista como problema en los centros pues valoran de forma positiva la integración del alumnado (entre bastante y mucho). La tutoría se realiza con el grupo normalizado en el 79,7% de los centros en tercero y en el 73,8% de los centros en cuarto.

· La selección del alumnado, en la que prima la competencia curricular y la repetición previa, es valorada como bastante y muy adecuada. Existe un porcentaje considerable de alumnos con baja motivación (en torno al 54%) lo que puede ser un factor desestabilizador, como lo es la existencia de problemas de convivencia (en torno al 15% ). El alumnado propuesto se incorpora mayoritariamente al programa.

· Las expectativas de titulación es el principal criterio a la hora de tomar decisiones, junto a la mejora del apoyo pedagógico del alumno (éste último caso ocupa el tercer lugar en las prioridades en las Provincias, salvo en el caso de Albacete). La motivación está en el 2º lugar de dichas prioridades, a pesar del % significativo de gente con baja motivación anteriormente descrito.

· El programa se estructura en torno a los ámbitos con una duración entre 12 y 13 horas, en un porcentaje alto de los centros. Como materias del tronco común se incorporan la Educación Física y la Plástica y Visual en ambos cursos, y la Música y la Tecnología en tercero. El Idioma (72,6% de los centros en tercero y 63,4% en cuarto) tiene una distribución horaria diversa (de dos a tres o más horas).

· Habitualmente el programa se configura como cerrado para todos los alumnos existiendo muy poca disponibilidad a poder optar por una oferta más numerosa de optativas y así configurar un programa de trabajo individual más adaptado. La valoración que los centros hacen de este currículo está entre bastante y muy adecuado.

· La frecuencia de los procesos de coordinación del profesorado con el resto de estructuras organizativas del centro para la programación, desarrollo y seguimiento del alumnado y del programa es muy variable. Mayoritariamente la Junta de Profesores se reúne con una frecuencia trimestral, mientras que el Orientador asesora y realiza el seguimiento del programa cada semana. Se valora como mejorable la coordinación entre el Departamento de Orientación y los Departamentos Didácticos y el apoyo y asesoramiento de la Administración educativa y de la intervención de la Inspección educativa.

· La tutoría con familias tiene, por lo general, un carácter semanal pero la asistencia es variable, según los centros.

· El programa no se ha utilizado, por lo general, como factor de localización de actividades formativas.

· Por último un 46,6% de los centros considera necesario flexibilizar la edad.