En la Conferencia Sectorial de Educación celebrada hoy. Lamenta la "falta de lealtad" de las comunidades autónomas que han abandonado la reunión nada más comenzar a debatirse.

Fecha de publicación:21/04/2015

imagen_flashEl consejero de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Castilla La Mancha, Marcial Marín, ha defendido la implantación de las evaluaciones finales de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria y de Bachillerato porque son, a su juicio, “una herramienta indispensable para mejorar el rendimiento académico de nuestros alumnos”.
 
Tal y como ha explicado el consejero al término de la Conferencia Sectorial de Educación, que ha tenido lugar esta mañana en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en la que han participado los consejeros de las comunidades autónomas y el ministro José Ignacio Wert.
 
Falta de lealtad de las comunidades contrarias a la LOMCE
El titular de Educación de Castilla-La Mancha han criticado la "falta de lealtad" de las comunidades autónomas que han abandonado la reunión nada más comenzar la misma. En este punto, ha señalado que “para construir hay que escuchar y ser escuchado”.
 
Por ello, Marín ha calificado su actitud de “lamentable”, al tratarse la Conferencia Sectorial del máximo órgano de cooperación institucional, lo que demuestra además que estas comunidades autónomas  "anteponen las batallas ideológicas a lo que realmente importa: el rendimiento educativo de los alumnos".

El Real Decreto que ha presentado el ministro a las comunidades autónomas en el marco de la Conferencia Sectorial regulará las características de las evaluaciones finales externas incluidas en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que incluyen tanto la evaluación final de Educación Primaria, así como las pruebas de las evaluaciones finales de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Asimismo, fijará las características y criterios de evaluación que serán comunes a todo el territorio nacional.
 
El objetivo de la evaluación final es comprobar que el alumno ha logrado los objetivos de la etapa y ha adquirido las competencias correspondientes. Las pruebas no estarán dirigidas a verificar la cantidad de lo memorizado, sino a comprobar lo que el alumno es capaz de hacer y si ha adquirido las competencias ligadas a cada etapa.

Marín ha defendido la idoneidad de la implantación de estas evaluaciones porque, tal y como ha recordado, "casi todos los países de Europa -24 de 34 concretamente- han implantado estas evaluaciones y han incrementado 16 puntos el éxito educativo".