El arte cinegético tradicional de cuidar y adiestrar aves de presa para cazar animales salvajes en su medio natural, la cetrería, ha obtenido la máxima protección y tutela cultural que otorga el Gobierno regional en materia de patrimonio al ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Bien Inmaterial.

Fecha de publicación:8/02/2014

imagen_flashAsí lo consideró el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha, en su reunión de este jueves: la declaración de BIC, máxima categoría que concede la recientemente aprobada Ley de Patrimonio Cultural.
 
En cuanto a su tramitación, hay que destacar el tiempo record en el que se ha conseguido gestionar todo el expediente de tramitación, ya que en tan sólo seis meses desde que el 28 de agosto se iniciara el mismo mediante Resolución de la Dirección General de Cultura.
 
El expediente para su tramitación recibió los acuerdos favorables de las comisiones provinciales de Patrimonio Histórico de las cinco provincias de Castilla-La Mancha y, además, la  ausencia de alegaciones contrarias tanto a su tramitación como a su contenido.  
 
Actualmente, la cetrería sigue practicándose por culturas de más de 70 países y existen testimonios que datan este arte con más de cinco mil años de antigüedad.
 
En la cetrería, se engloban tradiciones, expresiones orales, usos sociales, prácticas, conocimientos y técnicas artesanales. Además, es una magnífica muestra de la interacción del hombre con la naturaleza y ejemplo del aprovechamiento sostenible de un recurso renovable.
 
En nuestra región coexisten numerosas expresiones culturales y artísticas que muestran a la cetrería como una actividad cargada de símbolos, vinculada a la naturaleza y dotada de una escala de valores basada en el respeto por el medio natural.
 
Algunos ejemplos de esta simbología o representación cetrera son el pórtico de la Iglesia Beleña de Sorbe, en Guadalajara y también en la obra cumbre de nuestra Literatura, que recoge la cetrería en la portada de la primera edición de El Quijote.