Su valor histórico y artístico ha sido fundamental para la obtención de este reconocimiento de la máxima protección
Fecha de publicación:30/06/2013

El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, la Iglesia Colegiata de Nuestra señora de la Asunción, de Pastrana (Guadalajara), otorgándole así la máxima protección que contempla la legislación vigente sobre patrimonio histórico.

El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Marcial Marín, ha asegurado que la Iglesia Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción reúne los valores históricos necesarios para gozar de la protección con la categoría de Monumento.

En este sentido, Marín ha destacado que este templo alberga el Museo Parroquial, por lo que, aparte de la conocida colección de tapices, atesora un gran número de obras de arte de todo tipo. De esta manera, en opinión del consejero, se acerca a los ciudadanos “un espacio cultural totalmente singular para la historia de Pastrana”.

Dedicado a Nuestra Señora de la Anunciación, la Iglesia Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción tiene sus orígenes en una primitiva Iglesia románica del siglo XIII construida por los caballeros calatravos, de la que aún se conservan algunos elementos, que junto con las reformas posteriores en los siglos XVI y XVII, nos han legado una rica edificación sumamente interesante y peculiar.

El objeto de la declaración afecta, además del inmueble en cuestión, a los bienes muebles que comprende y constituyen parte esencial de su historia.

Así, se incluyen, entre otros, una serie de tapices flamencos, datados entre 1472-1475, atribuidos al taller Passchier Grenier que representan ‘El desembarco de Arcila’, ‘El Cerco de Arcila’, ‘El Asalto de Arcila’ y la ‘Toma de Tánger’; 2 tapices flamencos hechos hacia finales del siglo XV, que representan el Cerco de Alcázar Seguer y la entrada de Alcázar Seguer; un conjunto de exequias del siglo XVII, de la princesa de Ébole y el Retablo de los Miranda, con los retratos sobre tabla de Don Juan Miranda con San Francisco de Asís y Doña Ana Hernández con San Juan Evangelista, pintados por Juan Bautista Maíno.