El Archivo Histórico custodia la mayor colección de documentos relacionados con el Greco contenidos en los protocolos notariales conservados desde el siglo XVI. A partir de mañana lunes en el Archivo Histórico Provincial de Toledo.

Fecha de publicación:20/07/2014

A partir de mañana, lunes 21 de julio, abre sus puertas la exposición “La Vida y Obra del Greco, a través de los documentos del Archivo Histórico Provincial de Toledo”. Se trata de una exposición organizada por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, siguiendo con las actividades y programación en torno al cuarto centenario del fallecimiento del Greco.
 
Los documentos mostrados para la ocasión, que podrán contemplarse hasta el 31 de agosto, pertenecen al Archivo Histórico que custodia la mayor colección de documentos relacionados con el Greco contenidos en los protocolos notariales conservados desde el siglo XVI. Un total de 180 se han catalogado y digitalizado hasta el momento.
 
Con la finalidad de formalizar los contratos con los clientes, Doménico Theotocópuli acudió ante escribano público para que diesen fe de ellos. Estos fedatarios tenían la obligación de guardar y custodiar todas las escrituras matrices de cualquier acto que protocolizaban. Por el cumplimiento de este proceso se han conservado en la actualidad las escrituras originales rubricadas de su puño y letra. Estos documentos matriz encuadernados anualmente han formado los protocolos notariales del fondo documental más voluminoso del archivo.
 
Los contratos, bajo la forma de cartas de obligación, relatan las condiciones fijadas para la realización de sus grandes obras, retablos y cuadros cuyo cliente fue la iglesia toledana, la iconografía que debía representarse en ellos, el precio estipulado o el plazo de entrega de los lienzos y retablos. A continuación se emitieron un sinfín de documentos para la posterior tasación, informes, diligencias, y cartas de pago, como recibos testimonio de haberse satisfecho y liquidado las cantidades pagadas. Numerosas son las cartas de poder concedidas a su hijo o a su fiel criado y amigo Francisco Preboste para que hiciesen gestiones en su nombre. Todos estos documentos aportan la información necesaria que ha sido utilizada por los historiadores para el estudio de su obra.
 
El retablo de Santo Domingo el Antiguo, El expolio, El entierro del señor de Orgaz, la Capilla de San José, los cuadros de devoción, el retablo madrileño del colegio de Doña María de Aragón, la Caridad de Illescas y el Hospital de San Juan Bautista Extramuros. Todos ellos tienen un documento representado en esta muestra.
 
Los datos de su vida no son menos importantes. En los contratos de alquiler de las casas donde vivió se describe qué estancias alquilaba, por cuánto tiempo y la cantidad que pagaba por ello. Un espíritu errante y libre como debió de ser el suyo y que tanto había caminado desde su Creta natal, nunca consideró la posibilidad de adquirir una vivienda propia.
 
Otros documentos nos muestran las relaciones con su hijo y las suyas propias con su hermano, con sus mecenas, amigos y compatriotas griegos residentes en la ciudad. Sus últimos documentos son significativos e indicadores de los aspectos más privados. Su última voluntad antes de morir revela quien fue la madre de su único hijo Jorge Manuel, siendo éste el receptor de sus escasas posesiones.
 
En su inventario de bienes podemos observar cuáles eran algunos de sus pocos enseres. También los libros de su biblioteca, que denotan su cultura y formación, y los cuadros que conservaba al morir, acabados unos e inacabados otros, nos muestran la actividad productora del genio y su taller de pintura.
 
Hoy podemos contemplar ese aspecto más personal del Greco a través de sus escritos, porque a pesar de los siglos transcurridos, los avatares del tiempo no han conseguido decolorar las tintas ni destruir el papel que los contiene.
 
Colección fotográfica Rodríguez
Todos estos documentos han terminado por coincidir, años después, en esta sede del Archivo Histórico Provincial con la colección fotográfica Rodríguez, que conserva toda una serie de fotografías de los cuadros del pintor, en su mayoría de los que estaban en Toledo en el pasado siglo. Una multitud de detalles de estos se retrataron en blanco y negro, mostrando fragmentos, rostros y pinceladas más cercanas.